viernes, 7 de diciembre de 2007

Kevin DuBrow


Hace unos días se dio a conocer la trágica noticia de la muerte del gran vocalista norteamericano fundador de Quiet Riot. Las circunstancias que rodearon su muerte, y la causa de la misma aun no se conocen, pero es algo que no pasa de ser un conocimiento morboso, ya eso no importa, lo único valido ahora es celebrar su vida y recordar su obra, lo demás son especulaciones para medios amarillistas que en nada cambian todo lo hecho por el.
Kevin DuBrow fue una de las principales voces del Rock duro en los 80’s; claro es que su carrera entró en declive después de su primera salida de Quiet Riot en el 87 con lo cual también sobrevino el declive del grupo como tal; aunque Paul Shortino era buen vocalista, carecía del carisma de DuBrow.
Es curioso y a la vez indignante ver como los medios no rockeros reseñan su muerte. En una pagina de un periódico mexicano decía algo asi como: “el grupo no tuvo ningún éxito después del Metal Health, ya que su siguiente trabajo solo vendió 3 millones de copias” solo 3 millones!!!! Que rigor periodístico, si vender 3 millones de copias de un disco es un fracaso, entonces el 90% de los grupos de todos los géneros musicales son unos fracasados, ya que son contados los artistas que logran llegar a esa cifra en un solo álbum. Aunque si se comparan con 7 millones que vendió el Metal Health si se ve como poco, pero parecen no entender que hablamos de un grupo de Rock duro, esto quiere decir que aunque no vendan mas de 500 mil copias no por esto son un fracaso, incluso en estos leí una entrevista con Mike Portnoy donde decía con orgullo y tranquilidad que Dream Theater venden 500 mil copias anuales y que eso les daba una absoluta tranquilidad financiera. Es entonces posible decir que Dream Theater jamas ha triunfado? El concepto de triunfo para la música comercial es vender 5 millones de copias de un disco y luego desaparecer en el olvido. En el Rock es vender una cantidad constante a lo largo del tiempo, ya que las grandes obras jamás se olvidan, a diferencia del pop que es un producto desechable. Dejando a un lado esto, paso a recordar DuBrow; haciendo memoria creo que una de las primeras canciones de Rock que escuche en mi vida fue Cum on Feel the Noise cuando tenia unos siete u ocho años y también una de las primeras, sino la primera, que tarareé aun sin tener las mas mínima idea de lo que estaba diciendo, recuerdo también que fue unos de los ganchos para el otrora famoso recopilatorio de la desaparecida CBS en Colombia “Llena tu cabeza de Rock”, que ahora que lo pienso solo tenia en realidad el 20% de Rock lo demás era pop, pero como ya sabemos la gran mayoría en este país piensan que todo lo se canta en ingles es Rock. Recuerdo bien la impresión que causo a tan tierno párvulo esa contundente entrada de batería para luego dar paso a la voz de DuBrow que llenaba todo el espacio sonoro. Años después cuando ya era un rockero malencarado y de greña larga me adentré un poco mas en su música, aunque con algún recelo pues ya comenzaba a hacer estragos en mi mente el fundamentalismo metálico de Manowar que me hacia sentir mal por escuchar algo que había sido tan comercial en su momento, pero igual a escondidas de mi propia conciencia metálica, me daba el gusto de escuchar Metal Health, Love’s a Bitch y The Wild and the Young, esta ultima que aun me eriza la piel. En aquella primera etapa rockera, como antes dije contaminado por fanatismo religioso-metálico de DeMaio no comprendí lo buen vocal que en realidad era Kevin DuBrow, solo varios años después cuando comencé a aprender a escuchar música lo comprendí. En resumen la voz de Kevin DuBrow esta en mi mente desde mi temprana infancia. Por otra parte si bien es cierto que su carrera tuvo demasiados altibajos debido a problemas de alcohol y demás, no se puede negar que su influencia en el medio rockero mundial fue vital, su insistencia para prensar con una disquera grande a principios de los 80 y el posterior éxito comercial derivado del mismo abrió las puertas de otras diqueras a otras bandas y lo cual con el tiempo repercutió en la creación de disqueras especializadas en Heavy y demás géneros duros, tampoco trato de decir que toda la escena rockera y metalera mundial se originó en Kevin DuBrow, pero es innegable que su aporte fue decisivo. Ahora solo resta recordarlo como el en su momento recordó a su amigo Randy Rhodes: Fly on, Thunderbird fly.

lunes, 23 de julio de 2007

Terra Sur

Al parecer la endeble y frágil escena rockera de la ciudad no soporta la critica, está generalizada la idea de que todo lo que sale es bueno simplemente por ser de acá y “como vas a hablar mal de algo de aquí” ya que según los protectores y paternales no-criticos, una critica negativa hacia una banda generaría desanimo en la misma y corremos el terrible riesgo de que se disuelva. Pues bien, esta autocompasión y autocomplacencia hacia todo, solo está generando mediocridad, si nos creemos, y sobre todo, si las bandas se creen que de verdad son muy buenas por que en la ciudad nadie se atreve a hacer una critica imparcial, con el tiempo cuando traten de salir al exterior se darán de narices contra la pared, pues por fuera les importa un pito de donde es la banda, solo la escuchan y si no les complace simplemente la despedazan. De manera que corriendo el riesgo de “acabar con la escena de Medellin” y de ser tildado de apatrida y recibir cuantos insultos existen en la lengua castellana, procederé a comenzar una serie de criticas a bandas de la ciudad, no todas han de ser negativas, pero la de hoy tal vez lo sea.
He de comenzar con los autoproclamados salvadores del Heavy Metal en la ciudad: Terra Sur.
Digo lo de “salvadores” pues así lo dejaron entrever en una amena entrevista que los nuevos divos del Rock concedieron a un programa radial de metal; según ellos pretenden retomar banderas y estandartes caídos y dejados atrás, ser los próximos Perseo o Kraken, o como otro simpático grupo de la ciudad se denomina como subtitulo: new wave of Medellin Heavy Metal (que originales!!!!!). Hago aquí un alto para dejar claro que es el Heavy Metal el género que más me gusta, por lo que esta critica no es al género sino a la banda en cuestión.
Continuemos con la nueva revelación metálica: se etiquetan como metal melódico progresivo, ¡¡¡en nombre de los dioses!!! de progresivo no tienen ni los calzoncillos del vocalista, que me imagino deben ser Vision Divine, esta banda según dice su “gran” vocalista (del cual hablaremos mas adelante) está influenciada por Helloween, Gamma Ray, Stratovarius y Angra entre otras, pero es que una cosa es que los influencien y otra muy distinta es sonar exactamente igual a ellos, que es lo que esta banda hace; durante la mencionada entrevista el carismático vocalista repite sin cesar la palabra virtuosismo, es claro que para hacer un copia tan fiel se necesita de cierta calidad interpretativa la cual sin duda los músicos poseen, mas no el vocalista, tan solo alcanza a tener una cierta actitud de rock star gringo, sobre todo cuando con un estilo Bon Jovi tira hacia atrás su oxigenada cabellera (no se si aun la tiene así, pero le hacia juego con sus cejas de Beto el de plaza sezamo). Hasta el momento solo tienen un demo el cual no es más que una eterna sensación de deja-vu y uno solo se la pasa tratando de identificar a que banda están copiando en cada parte de la canción. Ya amenazaron con sacar cd, de todo corazón espero que para este evolucionen y muestren algo que valga la pena con lo cual me tenga tragar todo la aquí dicho, ya que lo que todos queremos es una escena sólida y con bandas de calidad.
Tienen a favor, como antes lo mencionaba, que son buenos músicos, ya que los plagios les quedan hasta bien, pero si tienen esa calidad deberían explorar cosas nuevas, el heavy permite ciertas licencias sonoras que otros géneros como el black y el death no, deberían buscar nuevos sonidos y con la calidad interpretativa de seguro que lograrían algo bueno. El estilo musical que tocan cada vez está mas mandado a recoger, no como dijo el gran Pacho “hacemos heavy actual”, cuando fue la ultima vez que escuchó de una banda nueva con un sonido como ese?, incluso bandas insignia del genero como Stratovarius tienen hoy en día un sonido que dista mucho del incesante doblo bombo a 100km/h, es decir que debió haber dicho mas bien “hacemos heavy de hace diez años y que ya nadie quiere escuchar, o por lo menos no en Europa”.
Si el grupo no evoluciona es muy posible que en cuatro o cinco años no exista y nadie los recuerde, por lo menos a Perseo hay quienes aun los recuerdan. Pero definitivamente lo que deben cambiar con urgencia es el vocalista, como ya dije los músicos son bastante aceptables, pero el infame Pacho echa por tierra el esfuerzo de los demás, por momentos su voz me recuerda a Elkin Ramirez pero con algún tipo de enfermedad en la garganta, también me recuerda a mi cuando tenia 12 años e intentaba impostar la voz mientras cantaba en el baño. Pienso que es caso perdido, ni con trabajo y disciplina podrá mejorar, la voz es un don y Pacho definitivamente no lo tiene, le recomendaría que se retire y monte un salón de belleza, la pinta no le da para más.
Espero que nadie se sienta ofendido con esta critica (excepto el virtuoso Pacho), y lo vean como lo que es: una opinión; de todas maneras espero la andanada de insultos.

martes, 5 de junio de 2007

Las nuevas tecnologias

No se si soy anticuado, pasado de moda o simplemente estoy envejeciendo, pero aunque la tecnología avanza cada vez más y este avance se supone es para nuestro bienestar, hay ciertas cosas con las que aun no me acostumbro y no dejo de extrañar las antiguas; mas específicamente me refiero a los avances en lo que a música se refiere. Hace unos 20 años atrás aun no se escuchaba nada de los cd, ni los ipods, ni mp3, mp4, wma, usb y demás siglas infernales que dominan nuestro diario hablar. No se hablaba de megas o gigas o de cuanto “pesaba” una canción; la cuestión era simple: estaban los discos que se dividían en los Lp (long play) y los sencillos, en los primeros se registraban unos 40 o 45 minutos (la suma de ambos lados) y en el sencillo por lo general solo traía 2 canciones y por otro lado estaban los cassettes que podían grabar 1 hora o 90 minutos. No existían los equipos de sonido para colocar 50 cds, lo mas parecido a esto eran las rockolas de los bares, o como las llamaban los abuelos las “radiolas”. No existía este problema de que no puedes tocar el disco con las manos porque quedan las huellas y después no leen y que se deben limpiar con paño seco de adentro hacia fuera, no, el disco se agarraba como bien se quisiera y la limpieza se podía realizar incluso con alcohol.
Pero definitivamente lo que más extraño de aquellos gigantescos discos (hoy se ven gigantescos) son las carátulas, nada se disfrutaba mas en aquel entonces que tener en tus manos una portada de Iron Maiden con su cantidad de detalles para descubrir como la del Somewhere in time o el Powerslave, detalles que hoy en día en un cd ni con microscopio se logran determinar, porque incluso la calidad de la impresión decayó, las portentosas portadas de Megadeth, Salyer, Metallica o Dio, que ahora empequeñecidas se ven simplonas.
Nada ha podido superar la magia de sacar el disco nuevo de su empaque y darle la primera escucha tras descargar suave y ritualmente la aguja sobre el mismo, incluso extraño el nostálgico scratch que se escuchaba entre canción y canción cuando el disco tenia cierto tiempo de uso.
La piratería de aquel entonces era el cassette: “prestame el de Kiss yo lo grabo” era una común expresión por entonces; nada de ipods con 1.789.985 canciones de las cuales tal vez jamás en su vida el imberbe párvulo logre escuchar en su totalidad, canciones que al estar en este absoluto caos de títulos que muchas veces no pasan de “track-05 artist unknown” pierden su personalidad y su esencia, deja de ser la más sublime obra de un grupo para convertirse en un vulgar numero en el aparatejo de un ignorante crío, es para ellos imposible determinar a que álbum y ni siquiera a que grupo pertenece alguna canción, se vuelven en piezas desechables que se utilizan para bolear cabeza 3 minutos y luego olvidar.
Al menos cuando se grababa del disco al cassette conservaban su nombre el grupo, el el álbum y cada canción, incluso en ciertos casos, cuando el disco las traía, se fotocopiaban las letras para seguirlas posteriormente con la música, aunque talvez muchos no entendiesen nada. Tambien recuerdo el esmero que se ponia en copiar lo mas parecido posible el logotipo de la banda en el lomo de la caratula del cassette.
Y es gracias a esta cultura del disco que los que rondamos los 30 aun podemos recordar con nitidez momentos de nuestra infancia y adolescencia que por siempre quedaron ligados a una canción, a un álbum, a un grupo o a una portada, asociaciones inseparables y eternas.
Con la llegada del cd se ganó mucho en espacio, tanto físico para almacenarlos como virtual para tener mas música, pero la gran damnificada fue la portada, pero aun existía (o existe en mi caso) mucho de esa magia de destapar la caja por primera vez, ver las letras y contemplar la portada; pero con los ipods, mp3 y demás aberraciones tecnológicas jamás podré convivir, tan solo espero que el advenimiento de estas nuevas tecnologías no acabe definitivamente con los cds. Pareciera que todo apunta a una especie de mercado virtual, donde no vas al almacén a comprar tu disco, a ver la portada, ver cuantos temas trae, el año de grabación etc, sino que las tiendas por internet tendrán un catalogo de música para descargar (como de hecho muchas lo tienen ya) a módicos precios, con lo cual solo comprarías un código a bajar, pero carente del alma que tiene una canción respaldada por una portada un nombre y una historia. Y al parecer son pocas las esperanzas de cambiar este futuro, ya que grupos antiguos y de tradición que uno supondría que no entrarían en esto ya lo están haciendo, como es el caso de Judas Priest quienes ya han colocado lanzamientos en la web de esta manera; en una entrevista Rob Halford comentó al respecto: "Internet es tan revolucionario como lo fueron en su día cuando se inventaron el teléfono o la televisión. Estamos en la vanguardia en el mundo del metal. Pero aunque tengamos lanzamientos digitales, hay fans en algunos territorios que desean el producto físico. Quieren tener la experiencia de tocar el CD real y todo lo que ello conlleva.” Aunque es conciente de que algunos preferimos el cd real, si esto es lo que piensa un hombre de cincuenta y tantos años, que podremos esperar de los nuevos grupos. Ahora cualquier pendejo con un teclado e internet podrá colocar en la web su "gran lanzamiento" el cual impunemente se mezclará con los de los consagrados. El progreso no siempre trae lo mejor o por lo menos no para todos. Ahora mas que nunca cuidaré y atesoraré mi amada colección de cds, los cuales al parecer dentro de poco seran piezas de museo y si asi ha de ser, entonces tendré un fantastico museo.


PD: Es tan evidente el avance tecnológico y el olvido que cuando le corregía la ortografía de este articulo el programa no encontró la palabra cassette ni ningún derivado, para el mundo moderno ya no existe.