
1987, tiempo en el que ser rockero era un privilegio, no existía Internet, no existían cds, ni mucho menos quemadores; para hacerte con un buen disco de rock tenias pocas opciones: si la banda era grande, tipo Iron Maiden o Kiss, lo podías comprar en cualquier discotienda bajo el sello Sonolux, CBS, Phillips o cualquier otro que prensara en Colombia; ahora que si la banda no era tan famosa (en Colombia): tipo Dokken o Dio solo te quedaba ir a una o dos tiendas “especializadas” y pagar un dineral por cada vinilo o esperar que un amigo o conocido lo comprara y posteriormente grabarlo en un cassette, sobra decir que esta era mi única opción para este tipo de grupos. Pero aun no existía una categoría: bandas nacionales. Si la escena local es hoy insípida en aquel entonces apenas si se notaba, por lo menos en cuanto a bandas se refiere. Había muy pocos referentes de bandas que hicieran Rock, recordamos los casi míticos Nash, Carbure y Piro que nacieron a principios de los 80’s y alcanzaron a grabar un Ep cada uno, posterior a ellos nacería la banda mas importante entonces, y aun hoy, de Rock duro del pais: KRAKEN. Es una lastima tener que decir que mas de veinte años después no haya aparecido otra banda de Hard Rock o Heavy Metal en el país que haya logrado superar a Kraken, esto indica la absoluta ausencia de evolución del genero. Volviendo al contexto en que nos encontrábamos Kraken consiguió para 1987 lo imposible para entonces y aun hoy para cualquier banda de Heavy Metal del país: conseguir un contrato con una disquera, para este caso Codiscos, quienes se aventuraron en la odisea suicida de grabar un Lp completo de este genero musical.
Los resultados se deben ver desde dos ángulos: el artístico excelente, la producción horrible. Miremos primero lo malo, la producción en realidad fue espantosa, pero como no serlo si se grabo en estudios donde jamás había entrado una guitarra eléctrica y con “ingenieros” de sonido que solo sabían como debían sonar un acordeón y una guacharaca, con este panorama no se podía esperar mas, pero ya era mucho que por lo menos se fuese a grabar.
De esta forma y sin ninguna publicidad, sale a la luz en el año en cuestión el ya legendario y homónimo álbum de la banda insigne del Heavy nacional. Me atrevo a decir que se convirtió en un clásico instantáneo por su música y sobre todo por sus letras; desde el texto que venia impreso en la portada se develaba lo que nos esperaba adentro: ocho himnos.
Este disco llega a mis manos un año después. Después de mucho ahorrar logre conseguir la versión en cassete original, aunque unos meses antes lo había grabado del disco que un colega me prestó. Pero desde entonces era consciente que la única manera de verdaderamente apoyar a los grupos para que continuaran, era comprando los discos y asistiendo a los conciertos.
Las implicaciones que este álbum tuvo en mi forma de ver la vida y de pensar son definitivas, aun hoy muchas de sus letras son referente de mis acciones.
El disco abre fuego con la poderosa “Todo hombre es una historia”, canción con la cual mas uno se identifico en aquel entonces. Desde el principio las guitarras son avasalladoras y su sonido sólido y contundente (a pesar de la pésima producción), sorprendía y aun sorprende desde la primera escucha la impresionante voz de Elkin Ramírez, sin lugar a dudas la mejor voz del Rock en toda Latinoamérica, sin ser regionalistas, cosa que nunca he sido. Su voz tiene el tono exacto que se requiere para este tipo de música, sin sonar a imitación nos recuerda a las grandes voces del Heavy. Después de este aluvión inicial sigue una canción que al leer el titulo y sin escucharla, uno se imagina que es la balada del álbum “No me hables de amor”… cuan lejos de la realidad, se trata de un corte que inicia con unas guitarras que la primera vez que la escuche las asocie con un sonido semioriental, para luego dar paso al vozarrón de Elkin quien en vez de lloriquear una melosa balada replica con agudo y feroz tono “…Me pedía a gritos que entendiera, y todos sus caprichos aceptara, lentamente yo cerré mi puerta,... y no le dije nada…” clásica anti-balada heavy, esto era algo bastante reconfortante, pues para un preadolescente neurótico, como yo lo era (y la inmensa mayoría de rockeros de mi época), lo ultimo que queríamos escuchar era canciones de amor, de hecho en los discos que las traían siempre las adelantábamos y en mi caso cuando grababa un disco siempre las obviaba. A continuación viene “Soy Real”, un tema que empieza con unas guitarras bastante suaves pero que prontamente rompe con una bestial entrada de guitarra eléctrica al mejor estilo de Hugo Restrepo, nuevamente en su letra encontramos una declaración de principios “…si soy el eco y no el grito, no soy real…” reza una parte del coro.
Una acida critica social es la que se desarrolla en “Nada ha cambiado aun” la cual en la primera estrofa tiene un sostenido de Elkin que te eriza la piel. Tema contundente de principio a fin.
Damos la vuelta al disco o cassete (se escucha raro en estos días), y comenzamos el lado B con inicio de tormenta ambientado con una afilada guitarra para dar inicio sin mas a “Escudo y espada” una de las mas conocidas canciones de este álbum, coro hímnico y memorable y un solo impresionante.
Acto seguido aparece, la que para mi es la mejor y mas significativa canción de todo el disco y tal vez de toda la carrera de la banda: “Muere libre”, esta canción acompaño toda mi adolescencia y aun hoy es un grito de batalla y la mas autentica declaración de principios, “…no vivas para ser, por temor, la presa de otros sueños, se vive una vez para ser eternamente libre…”, no hay nada mas que decir.
“Fugitivo” nos asalta con un bajo y una batería demoledoras al inicio, convirtiéndose, pienso yo, en la mas pesada canción del álbum y de la banda, tan solo en la mitad de la misma nos da una breve tregua para un pasaje lento y oscuro, para luego retomar el trepidante ritmo del inicio. Llegamos al final de este monumental trabajo, y el encargado de cerrar seria “Aves negras”, la canción mas abstracta y poética, en cuanto a letras se refiere, de todo el trabajo y que seria una pista del rumbo que tomaría la banda, es decir letras menos directas y mas pulidas.
A partir de aquí vendría una etapa brillante para la banda: dos años después publican el Kraken II, que mas adelante comentaré, el cual trajo consigo el máximo éxito mediático de la banda con la canción “Vestido de Cristal”, una balada hecha con el fin de enganchar publico no rockero y penetrar en el mercado musical, cosa que lograron de sobra. Los siguientes dos años fueron de un éxito inesperado para una banda de Rock y marco varios hitos en la historia de la música en nuestro país, por un lado Kraken con su primer trabajo se convirtió en la primera banda Colombiana de Rock en grabar un Lp, posteriormente “Vestido de Cristal” seria la primera canción de una banda Colombiana de Rock en ser numero uno en todas la emisoras de música joven del país. Fue la primera banda Colombiana en contratar un manager (el famoso Jairo Alvarez, que alguna vez fue director de Radioactiva), fue la primera banda de Rock en hacer una gira nacional, con todo esto en su hoja de vida, para 1990 Kraken firma contrato con la hoy desaparecida Sonolux para grabar su tercer trabajo, Kraken III, el cual estuvo acompañado de un buen despliegue de publicidad y un disco por fin con un sonido bien logrado y una presentación profesional (letras, fotos, gráficos etc.), lamentablemente los resultados no fueron los mismos de su anterior álbum con lo cual el contrato no se renovó y la banda entro en la misma crisis que habían entrado todas las bandas de Hard Rock en el mundo. El país no estaba preparado para que un grupo de Rock duro dominara las listas mas allá de una canción, de hecho aun no lo esta; a esto se le suma el hecho lamentable que un grupo solo no puede hacer todo un movimiento y Kraken siempre estuvo solo, pues no hubo ni hay hoy un grupo del mismo genero que tenga la millonésima parte del talento de Kraken.
Tras la crisis que supuso el fin del contrato con la que entonces era la disquera mas grande del país e innumerables desavenencias entre los integrantes, Elkin Ramirez se quedó con el nombre de la banda, son ya muchos los músicos que han pasado por la banda sin poder permanecer mas de uno o dos años y esto se ha reflejado en la producción del grupo, musicalmente están lejos de ser lo eran hace veinte años, eso si la voz de Elkin sigue incólume.
Mi sueño, y creo que el de muchos, es que la formación original se reúna o por lo menos Elkin y Hugo, este ultimo quien era el alma de las composiciones a nivel musical, pues como sabemos el peso de la letras siempre recaerá en Elkin, para volver a ver un poco de la magia que tenían en estudio y en vivo. Hugo Restrepo se dedica hace muchos años a la docencia, musical claro esta, hace un tiempo también saco un álbum instrumental y ha dado uno que otro concierto en sitos pequeños, uno de los cuales tuve la fortuna de asistir.
Los resultados se deben ver desde dos ángulos: el artístico excelente, la producción horrible. Miremos primero lo malo, la producción en realidad fue espantosa, pero como no serlo si se grabo en estudios donde jamás había entrado una guitarra eléctrica y con “ingenieros” de sonido que solo sabían como debían sonar un acordeón y una guacharaca, con este panorama no se podía esperar mas, pero ya era mucho que por lo menos se fuese a grabar.
De esta forma y sin ninguna publicidad, sale a la luz en el año en cuestión el ya legendario y homónimo álbum de la banda insigne del Heavy nacional. Me atrevo a decir que se convirtió en un clásico instantáneo por su música y sobre todo por sus letras; desde el texto que venia impreso en la portada se develaba lo que nos esperaba adentro: ocho himnos.
Este disco llega a mis manos un año después. Después de mucho ahorrar logre conseguir la versión en cassete original, aunque unos meses antes lo había grabado del disco que un colega me prestó. Pero desde entonces era consciente que la única manera de verdaderamente apoyar a los grupos para que continuaran, era comprando los discos y asistiendo a los conciertos.
Las implicaciones que este álbum tuvo en mi forma de ver la vida y de pensar son definitivas, aun hoy muchas de sus letras son referente de mis acciones.
El disco abre fuego con la poderosa “Todo hombre es una historia”, canción con la cual mas uno se identifico en aquel entonces. Desde el principio las guitarras son avasalladoras y su sonido sólido y contundente (a pesar de la pésima producción), sorprendía y aun sorprende desde la primera escucha la impresionante voz de Elkin Ramírez, sin lugar a dudas la mejor voz del Rock en toda Latinoamérica, sin ser regionalistas, cosa que nunca he sido. Su voz tiene el tono exacto que se requiere para este tipo de música, sin sonar a imitación nos recuerda a las grandes voces del Heavy. Después de este aluvión inicial sigue una canción que al leer el titulo y sin escucharla, uno se imagina que es la balada del álbum “No me hables de amor”… cuan lejos de la realidad, se trata de un corte que inicia con unas guitarras que la primera vez que la escuche las asocie con un sonido semioriental, para luego dar paso al vozarrón de Elkin quien en vez de lloriquear una melosa balada replica con agudo y feroz tono “…Me pedía a gritos que entendiera, y todos sus caprichos aceptara, lentamente yo cerré mi puerta,... y no le dije nada…” clásica anti-balada heavy, esto era algo bastante reconfortante, pues para un preadolescente neurótico, como yo lo era (y la inmensa mayoría de rockeros de mi época), lo ultimo que queríamos escuchar era canciones de amor, de hecho en los discos que las traían siempre las adelantábamos y en mi caso cuando grababa un disco siempre las obviaba. A continuación viene “Soy Real”, un tema que empieza con unas guitarras bastante suaves pero que prontamente rompe con una bestial entrada de guitarra eléctrica al mejor estilo de Hugo Restrepo, nuevamente en su letra encontramos una declaración de principios “…si soy el eco y no el grito, no soy real…” reza una parte del coro.
Una acida critica social es la que se desarrolla en “Nada ha cambiado aun” la cual en la primera estrofa tiene un sostenido de Elkin que te eriza la piel. Tema contundente de principio a fin.
Damos la vuelta al disco o cassete (se escucha raro en estos días), y comenzamos el lado B con inicio de tormenta ambientado con una afilada guitarra para dar inicio sin mas a “Escudo y espada” una de las mas conocidas canciones de este álbum, coro hímnico y memorable y un solo impresionante.
Acto seguido aparece, la que para mi es la mejor y mas significativa canción de todo el disco y tal vez de toda la carrera de la banda: “Muere libre”, esta canción acompaño toda mi adolescencia y aun hoy es un grito de batalla y la mas autentica declaración de principios, “…no vivas para ser, por temor, la presa de otros sueños, se vive una vez para ser eternamente libre…”, no hay nada mas que decir.
“Fugitivo” nos asalta con un bajo y una batería demoledoras al inicio, convirtiéndose, pienso yo, en la mas pesada canción del álbum y de la banda, tan solo en la mitad de la misma nos da una breve tregua para un pasaje lento y oscuro, para luego retomar el trepidante ritmo del inicio. Llegamos al final de este monumental trabajo, y el encargado de cerrar seria “Aves negras”, la canción mas abstracta y poética, en cuanto a letras se refiere, de todo el trabajo y que seria una pista del rumbo que tomaría la banda, es decir letras menos directas y mas pulidas.
A partir de aquí vendría una etapa brillante para la banda: dos años después publican el Kraken II, que mas adelante comentaré, el cual trajo consigo el máximo éxito mediático de la banda con la canción “Vestido de Cristal”, una balada hecha con el fin de enganchar publico no rockero y penetrar en el mercado musical, cosa que lograron de sobra. Los siguientes dos años fueron de un éxito inesperado para una banda de Rock y marco varios hitos en la historia de la música en nuestro país, por un lado Kraken con su primer trabajo se convirtió en la primera banda Colombiana de Rock en grabar un Lp, posteriormente “Vestido de Cristal” seria la primera canción de una banda Colombiana de Rock en ser numero uno en todas la emisoras de música joven del país. Fue la primera banda Colombiana en contratar un manager (el famoso Jairo Alvarez, que alguna vez fue director de Radioactiva), fue la primera banda de Rock en hacer una gira nacional, con todo esto en su hoja de vida, para 1990 Kraken firma contrato con la hoy desaparecida Sonolux para grabar su tercer trabajo, Kraken III, el cual estuvo acompañado de un buen despliegue de publicidad y un disco por fin con un sonido bien logrado y una presentación profesional (letras, fotos, gráficos etc.), lamentablemente los resultados no fueron los mismos de su anterior álbum con lo cual el contrato no se renovó y la banda entro en la misma crisis que habían entrado todas las bandas de Hard Rock en el mundo. El país no estaba preparado para que un grupo de Rock duro dominara las listas mas allá de una canción, de hecho aun no lo esta; a esto se le suma el hecho lamentable que un grupo solo no puede hacer todo un movimiento y Kraken siempre estuvo solo, pues no hubo ni hay hoy un grupo del mismo genero que tenga la millonésima parte del talento de Kraken.
Tras la crisis que supuso el fin del contrato con la que entonces era la disquera mas grande del país e innumerables desavenencias entre los integrantes, Elkin Ramirez se quedó con el nombre de la banda, son ya muchos los músicos que han pasado por la banda sin poder permanecer mas de uno o dos años y esto se ha reflejado en la producción del grupo, musicalmente están lejos de ser lo eran hace veinte años, eso si la voz de Elkin sigue incólume.
Mi sueño, y creo que el de muchos, es que la formación original se reúna o por lo menos Elkin y Hugo, este ultimo quien era el alma de las composiciones a nivel musical, pues como sabemos el peso de la letras siempre recaerá en Elkin, para volver a ver un poco de la magia que tenían en estudio y en vivo. Hugo Restrepo se dedica hace muchos años a la docencia, musical claro esta, hace un tiempo también saco un álbum instrumental y ha dado uno que otro concierto en sitos pequeños, uno de los cuales tuve la fortuna de asistir.
Kraken abrio muchas puertas, las que desafortunadamente con el paso del tiempo se volvieron a cerrar, seria lo mas facil echarle la culpa a la falta de apoyo de los medios, empresarios e incluso fans, pero tambien hay que ser sinceros y reconocer que ningun grupo de este genero ha estado a la altura de Kraken, tan solo ha salido una infinidad de grupos mediocres y sin talento, basta nombrar un solo ejemplo: Terra Sur con el patetico Pacho, un remedo burdo y sin talento de lo que deberia ser una banda de Heavy Metal, la banda es tan mala que el album que grabaron no lo pudieron prensar y lo tuvieron que regalar en su pagina de myspace.
Para finalizar, este álbum es uno de los principales, sino el principal en la banda sonora de mi vida y pienso que también para muchos otros contemporáneos míos, aunque tal vez la mayoría de ellos ya lo tengan en el olvido o como una simple anécdota de adolescencia.
Para finalizar, este álbum es uno de los principales, sino el principal en la banda sonora de mi vida y pienso que también para muchos otros contemporáneos míos, aunque tal vez la mayoría de ellos ya lo tengan en el olvido o como una simple anécdota de adolescencia.
Es un álbum que no envejece y se hace actual en cualquier momento, siendo mas que recomendado para cualquier joven que vea la vida desde un punto de vista distinto al de la cómoda ilusión de bienestar que nos da el conformismo en el que nos sume la sociedad de consumo.
Temas:
Todo hombre es una historia
No me hables de amor
Soy real
Nada ha cambiado aun
Escudo y espada
Muere libre
Fugitivo
Aves negras
Line-up:
Elkin Ramirez: Voz
Hugo Restrepo: Guitarra
Ricardo Posada: Guitarra
Jorge Atehortua: Bajo
Gonzalo Vasquez: Bateria
Temas:
Todo hombre es una historia
No me hables de amor
Soy real
Nada ha cambiado aun
Escudo y espada
Muere libre
Fugitivo
Aves negras
Line-up:
Elkin Ramirez: Voz
Hugo Restrepo: Guitarra
Ricardo Posada: Guitarra
Jorge Atehortua: Bajo
Gonzalo Vasquez: Bateria